Cómo saber el valor real de mi Startup, con 6 buenas prácticas

A toda startup le llega el momento de buscar ese financiamiento que le permitirá dar el estirón y así poder seguir trabajando hasta convertirse en un caso de éxito. Conseguir financiamiento es un arte, tomando en cuenta las dificultades que hay para conseguir el socio ideal.

Una vez que hayas encontrado a ese socio genial, deberás presentar un dato que ayudará al inversionista a decidir la cantidad de dinero que le inyectará al proyecto: El valor de tu startup. ¿Cómo cuantificar el valor de un sueño? Es momento de dejar de lado el romanticismo y pasar al terreno de los datos duros.

A continuación compartimos contigo 5 buenas prácticas de valoración de Startups aceptadas por los inversionistas.

Dale valor a tus activos.

Es normal que al iniciar tu Startup cuentes con muy pocos activos fijos, así que esto no debería ser mucho problema. Enumera tus equipos de cómputo, mobiliario, electrodomésticos, algún vehículo o inmueble. No dejes nada afuera.

Dale un valor real a la propiedad intelectual.

Es difícil dar un valor exacto para software, patentes o registro de marca, sobretodo si eres una startup. De todas maneras, existe suficiente información como para poder comparar tu propiedad de acuerdo a los estándares de la industria. Un método regularmente usado por inversionistas es que cada patente (que verdaderamente proteja el producto) justifica un valor de hasta $2 MDP.

Si ya eres una sociedad establecida, deberás también haber registrado tu marca ante el IMPI. También si adquiriste un dominio web orientado al marketing de tu empresa (un punto com) te da una buena ventaja. Puedes argumentar también el valor de la mezcla de estos dos. Un valor aceptado por inversionistas de esto puede ir desde los $30 mil hasta los $200 mil pesos, en promedio.

Los profesionistas generan valor a tu startup

Define un valor por cada profesionista que labore (de forma pagada) en tu empresa. Para encontrar dicho valor, encuentra cuánto está pagando el mercado a un profesionista que desarrolle tareas similares, encuentra el valor anual y multiplícalo por cinco. Tampoco olvides incluir el “Sweat Equity”, regularmente ejercido por los socios fundadores y primeros empleados. El “Sweat equity” no es otra cosa que la aportación en mano de obra dada por los fundadores de la startup (Nota: El valor del “sweat equity” puede aumentar mucho si el emprendedor ha tenido éxito antes.)

Los primeros clientes y prospectos avanzados cuentan.

Es importante que le des el valor a tus relaciones comerciales. Clientes, contratos o cartas de intención firmadas, y pláticas avanzadas con potenciales clientes le dan un valor a tu empresa. Es importante que le des un valor de probabilidad real a tus posibles clientes. Al igual que en los equipos de venta de las empresas, haz una proyección de tus clientes potenciales ya contactados.

Calcula el valor de reemplazo de activos intangibles clave.

Esta es una de las partes más difíciles de explicar su valor. Básicamente es encontrar el costo que le representaría a alguien más desarrollar las herramientas que tu startup tiene. Solicitar cotizaciones a desarrolladores o freelancers puede ser un buen termómetro de cuánto cuesta.

Mide todo cuanto puedas respecto del desempeño de tu startup

El valor de una startup es una estimación o proyección, ya que es muy variable lo que puede suceder en el futuro, hay que analizar qué tan novedosa o disruptiva es la startup, que tan fácil es para la competencia copiarte, si soluciona una necesidad o deseo, y si hay mercado suficiente para sostenerla. Algunas de estas cosas pueden ser inciertas, por eso es muy importante medir el desempeño de tu startup en las áreas más importantes, por ejemplo, ventas, costos, clientes, suscripciones, crecimiento, opiniones de los clientes, etc. Mientras más datos duros le puedas dar al inversionista más posibilidades tienes de éxito. Y además esta información es muy valiosa para que puedas realizar ajustes en tu proyecto lo antes posible.

 

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