Planeación estratégica para agentes inmobiliarios

Durante décadas, la industria inmobiliaria se ha encontrado inmersa dentro de un esquema a todas luces informal y sin rumbo, en el cual el concepto de organización no ha tenido cabida.

Sin embargo, ante escenarios complicados que ha tenido el mercado inmobiliario a nivel global, este sector ha tenido que reinventarse desde sus cimientos. Los clientes buscan a auténticos profesionales inmobiliarios, que inspiren confianza y sean capaces de proveer servicios de calidad.

“Los clientes buscan a auténticos profesionales inmobiliarios, que inspiren confianza y sean capaces de proveer servicios de calidad.”

En nuestro país, la falta de planeación ha generado una situación de inconsistencia en el número de personas que ejercen la gestión inmobiliaria como profesión. Según cifras proporcionadas por la revista Forbes, 8 de cada 10 personas que se dedican a la gestión y venta de inmuebles optan por dejar dicha profesión al cabo de un año, en promedio.

Factores como la falta de un “colchón financiero”, o el tomar este trabajo como algo temporal en lo que surge una oportunidad profesional más atractiva, son propias de la falta de planeación estratégica, lo que ha derivado en un desperdicio del valioso potencial de ganancias que este sector puede llegar a ofrecer.

Es necesario que los corredores inmobiliarios empiecen a considerarse a sí mismos como emprendedores, creando conceptos concretos y planeando temas centrales como lo son los objetivos de ventas y los procedimientos a seguir para mantener una operación rentable y con flujos de dinero continuos y en crecimiento.

Una planeación correcta debe responder las siguientes preguntas: ¿Qué quiero? ¿Cómo lo quiero? ¿Cuándo lo quiero? ¿Cómo lo voy a hacer? ¿Cuánto necesito? ¿A quienes necesito para hacerlo? ¿Cuánto tiempo? ¿Para qué sirve? ¿Qué quiero distinto de lo que tengo? Responderlas le dará forma a tu operación y sabrás mejor en dónde estás plantado.

La planeación estratégica no es una pérdida de tiempo: Es un mapa de ruta hacia el éxito, siempre y cuando se fijen objetivos realistas y procedimientos adecuados para lograrlos.

Recuerda que el ser un asesor inmobiliario no es una profesión más. Se trata de un oficio de gran responsabilidad, ya que hay que recordar que quien se dedica a dicha actividad está a cargo de representar los intereses de un tercero, en la toma de decisiones que afectan el patrimonio de sus clientes.

Deja un comentario